Ante una situación en la que un perro no se siente cómodo o le produce inseguridad, empezará a realizar señales de calma. A veces, si el otro perro o persona (quien le está provocando esta inseguridad) entiende sus señales y le deja su espacio, será suficiente con esto y no tendrá que ir más allá. Pero en el caso en que la situación continúe y el perro detecte que no le está funcionando el utilizar solo las señales de calma, pasará a realizar señales de alerta o peligro, como por ejemplo, enseñar los dientes o gruñir. Hemos de entender que cuando un perro está enseñando los dientes o gruñendo, simplemente está mostrando que la situación no le gusta y pidiendo que lo dejen tranquilo. Es una forma más de comunicación y, por eso, es muy importante, no castigar ni reñir jamás a un perro por gruñir o enseñar los dientes. ⚠⚠ Si se produce el caso, procuraremos salir de la situación que le está incomodando o dejaremos de hacer aquello que le está molestando. Si los reñimos por usar esta forma de comunicación, lo que conseguiremos es que el perro aprenda que ante una situación que él ve como un peligro, no puede gruñir ni enseñar los dientes y, por lo tanto, puede pasar directamente a atacar sin dar señales previas para evitarlo.

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