1º- Permitir que el perro pueda asegurar el entorno , dejando que huela y marque los lugares por los que va pasando, en especial el entorno más cercano a casa.

2º- Observar bien al perro, en silencio, para conocerlo mejor y saber por dónde le gusta ir, qué estímulos lo asustan, qué perros prefiere evitar, conocer su lenguaje y saber cómo se siente durante el paseo.

3º- Respetar los tiempos del perro, sin forzarle a avanzar o a ir por sitios por los que no quiere pasar.

4º- Permitir las interacciones con otros perros por la calle o el parque, sin añadir tensión a los encuentros y sin intervenir, a no ser que sea realmente necesario.

5º- Dejar que pueda olisquear tanto como desee, sin darle prisas para continuar el paseo.

6º- Utilizar un buen material de paseo, es decir, un arnés en forma de H que no le roce las axilas y donde se ate una correa a la hebilla situada en la espalda. La correa deberá ser de más de 2 metros, idealmente de 5 metros, y que no sea retráctil. Cuanto más ligera sea, más cómoda será para el perro y para nosotros.

7º- Hacer un buen manejo de la correa. No generar tensión ni tirar nunca del perro. La correa debería formar siempre una leve curva, sin rozar el suelo. Al ser una correa larga, iremos dando o recogiendo correa, a medida que el perro se aleje o se acerque, respectivamente.

8º- No dar ninguna orden durante el paseo. Confiar en sus capacidades y sus decisiones.

9º- No aplicar ningún tipo de corrección, ni tirones ni castigos. Permitir que aprendan de los errores.

10º- No obligarlo a realizar ejercicio físico. Ni correr a nuestro lado, ni llevarlo en bici, ni realizar deporte con él. Es necesario que cada día disponga de unos 10 minutos, donde yendo suelto, pueda autorregular su necesidad de ejercicio, sin sentirse forzado a hacerlo.

11º- Acompañarlo en silencio, para disfrutar ambos del paseo y ser una referencia de calma para él, ante cualquier situación que se pueda dar durante el paseo.

12º- Siempre que se pueda, podemos elegir las horas más tranquilas para ir de paseo y las zonas por las que haya menos estímulos, ruidos, tráfico… Evitar también las áreas de perros donde se concentran gran cantidad de perros en una zona muy pequeña y el perro no tiene la posibilidad de salir.

13º- Evitar los juegos excitables como lanzar pelotas o frisbees. En su lugar podemos hacer búsquedas de comida esparciendo trozos de comida en una zona con césped, por ejemplo. Les ayudará a relajarse y a utilizar su olfato.

14º- Al volver a casa, dejarlo descansar para que pueda asimilar y aprender de las experiencias que haya pasado durante el paseo. 

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