EL DESCANSO EN EL PROCESO DEL APRENDIZAJE

BENEFICIOS E IMPORTANCIA DEL DESCANSO

En diversas ocasiones he hablado sobre la importancia del descanso en el día a día de los perros y de la necesidad de disponer de descansos de calidad durante unas 15 horas diarias, aproximadamente.

El descanso tiene multitud de beneficios, entre ellos, permite recuperar fuerzas y energía, permite relajar el cuerpo y permite cerrar los procesos de aprendizaje, entre muchos otros beneficios.

EL DESCANSO EN LOS PROCESOS DE APRENDIZAJE

En el post de hoy nos centraremos en este último punto: en cómo el descanso es vital en los procesos de aprendizaje.

Para ello pensemos en cualquier experiencia por la que pasa un perro en su día a día, por ejemplo, podemos pensar en un perro que tenga miedo a otros perros y durante el paseo ve cómo se acerca otro perro hacia él. Cada uno puede pensar en la experiencia que le sea más fácil de visualizar.
Si pensamos en el ejemplo del perro con miedo que ve cómo se acerca otro perro hacia él, podemos pensar que esta determinada experiencia empieza desde el momento en el que nuestro perro detecta la presencia del otro, ya sea visualmente o mediante el olfato, el oído...

ETAPA INCIAL DE LA EXPERIENCIA Y DEL APRENDIZAJE

En ese momento, la intensidad del momento empezará a aumentar, los niveles de estrés en el perro empezarán a incrementarse.

La experiencia irá aumentando de intensidad a medida que el otro perro se vaya acercando. Todo proceso de aprendizaje o experiencial se inicia con una primera fase en la que la intensidad va en aumento, esto se produce en el momento en el que empieza la experiencia. En nuestro ejemplo concreto, esta intensidad irá en aumento hasta que llegue el momento en el que los dos perros coinciden.

Puede ser que el que tiene miedo haya reaccionado o haya intentado evitar al otro, pero la intensidad en el encuentro será la máxima de todo el proceso.

SEGUNDA FASE DEL APRENDIZAJE

A partir de este momento, a medida que el otro perro se vaya alejando, la intensidad de la situación irá disminuyendo. Es en este instante cuando el perro empieza a darse cuenta de lo que ha ocurrido, se va relajando, sus niveles de estrés se van reduciendo y cada vez tiene más capacidad de pensar.

Puede estar observando cómo el otro perro se aleja de él o incluso cómo el otro perro le ha dado su espacio para no ser invasivo y empezar así a darse cuenta de que a pesar de que le dé miedo, no le ha ocurrido nada, el otro perro no le ha hecho daño y se está ya alejando de él.

En esta segunda fase, en la que la intensidad se va reduciendo, la capacidad de razonamiento va en aumento y es aquí cuando hemos de intentar proporcionarle un espacio de tiempo en el que pueda descansar de la experiencia que ha vivido.

Quizás podemos ir hacia alguna zona más tranquila o a algún descampado donde el perro se pueda relajar y evitar así que se produzca otra experiencia similar demasiado seguida a la anterior. Podemos incluso hacer una parada en ese lugar más tranquilo, hacer algo de olfato o pararnos simplemente a observar y descansar.

En este momento deberíamos valorar si es momento ya de volver a casa, en función de cómo consideremos que ha sido la experiencia. Si vemos que la intensidad para nuestro perro ha sido elevada, lo mejor será volver ya a casa y permitir que pueda descansar del paseo.

En el caso contrario, una parada a medio paseo puede ser una buena opción para dejar que sus niveles de estrés disminuyan y pueda empezar a asimilar la experiencia que ha vivido.

FASE FINAL DEL APRENDIZAJE: ASIMILACIÓN Y REFLEXIÓN

En el punto en el que nos encontramos, el proceso de aprendizaje de la experiencia todavía no ha finalizado, falta aún la parte más importante del proceso y la que permite que éste finalice: esta fase es la asimilación y la reflexión. Esto se produce una vez la experiencia ha finalizado y dura hasta que llegamos a casa del paseo. En este momento, lo más importante es proporcionarle un tiempo de descanso con total calma y tranquilidad. No es un momento para ponernos a jugar, por ejemplo.

Intentemos crear un ambiente de calma donde el perro pueda relajarse, tumbarse y reposar de la experiencia. Esto le permitirá reflexionar sobre lo que ha vivido, sacar sus propias conclusiones (por ejemplo, en nuestro caso podría ser que aunque se le ha acercado un perro y sentía miedo, al final la experiencia no ha sido tan mala, ya que el otro perro apenas se le ha acercado). Con el descanso, siempre que sea de calidad y sin intervenciones por nuestra parte, el perro podrá acabar de asimilar lo que ha vivido y cerrar el proceso de aprendizaje de ese paseo concreto.

CONCLUSIONES

Como hemos visto, el descanso tiene un papel crucial en el aprendizaje, sin descanso, el proceso no finaliza. Por este motivo es tan importante proporcionarles un descanso de calidad después de cualquier experiencia que les haya supuesto un cierto esfuerzo: paseos, encuentros con otros perros, visita al veterinario, excursión y cualquier otra experiencia en la que hayáis pensado con este post.

¿Quieres profundizar más en cómo proporcionar un descanso de calidad? Haz click en el siguiente enlace para leerel artículo en el que hablo sobre ello: